Presentación


   Las historias lo contienen todo. Son pequeños fragmentos del mundo real o de uno de los infinitos mundos que pudieron ser; pero no son. Leer una historia es mirar por una pequeña ventana que lo abarca todo, desde lo que está al alcance de tu mano, hasta lo oculto en el más profundo abismo. Escuchar una historia es poder ver el futuro, el pasado y el presente al unísono, formando una amalgama irrompible. Disfrutar de una historia es fácil, las tenemos en libros, en el cine, nos las cuentan nuestros abuelos, las tenemos en nuestra mente esperando salir.

   Una historia sin escribir es un universo en blanco.

Anuncios

El violinista


violinbig

Esa tarde estaba sentado en un banco de la estación, esperando el autobús que me llevaría a casa, tratando de sofocar el considerable mal humor que llevaba encima, después de un largo día. Levantarme a las 5 de la mañana hacía que mi cansancio fuera aún mayor. Dos viajes de 45 minutos en un traqueteante tren habían generado un buen dolor de espalda. Un tropezón con un desconsiderado ciclista me había causado un hematoma en la rodilla. Dos tramos de 30 minutos de caminata cojerosa provocaban que me mataran los pies. 6 horas de insufrible clase de cálculo avanzado habían resultado en un persistente dolor de cabeza. Sigue leyendo