4. El llanto de Daigoro.


Otros relatos del samurái errante…

0. Poema errante.   

1. Muerte bajo el sol naciente. 2. La suerte de Mazushi Haisha.

3. Duelo en el camino

   El desconocido no puede permanecer impasible ante las lagrimas de un niño. Para evitar su sufrimiento, deberá poner a prueba todas sus habilidades al amparo de la sombras.

Libor I: El camino.

4. El llanto de Daigoro.

4 el llanto de daigoro

Japón, 1573. 1er año de la era Tenshō.

 

I

   Aquella tarde entró un joven guardia novato a las dependencias del capitán Mifume. Le dio un alarmante informe y la furia del superior fue tremenda.

—¿Cómo ha sucedido esto? —preguntó el capitán Mifume al joven guardia.

—Señor, he entrado en la habitación y he encontrado el cuerpo sin vida del guardia Akamaru, tal como lo ve ahora —respondió Kudo Ichiro, chorreando agua sobre el suelo de madera—.  No he perdido tiempo en ir a buscarlo, señor.

—¿Y por qué está usted empapado, novato?

—Como le dije, he ido lo más rápido que pude. Tuve que cruzar el patio para cortar camino, señor.

Cinco días habían pasado desde que comenzó a llover en aquellas regiones apartadas de la capital. Un tiempo inclemente que no daba la impresión de mejorar pronto. El Capitán analizaba la escena con atención absoluta a cada detalle. Las circunstancias que llevaran a la muerte de un hombre en el interior de la casa de la guardia, debían ser estudiadas con cuidado. El cuerpo de Akamaru permanecía aún sentado a la mesa, con la cabeza hundida en el interior de un plato de sopa. No había señales de violencia, ni en el cuerpo, ni en la sala. Sigue leyendo

3. Duelo en el camino.


Otros relatos del samurái errante…

0. Poema errante.   

1. Muerte bajo el sol naciente. 2. La suerte de Mazushi Haisha.

   Muchos años después de nuestra historia, el samurái sin nombre sigue siendo recordado por aquellos con los que se cruzó en su camino.

Libor I: El camino.

3. Duelo en el camino.

Duelo en el camino
Japón, 1617. 3er año de la era Genna.

   En una vieja casa de madera, cercana al camino del cañón, un anciano cuida de su pequeño nieto. Es una familia pobre, sus recursos son limitados; pero en la pared cuelga un objeto de gran valor. Una antigua espada samurái que, perteneció al padre del anciano y antes al padre de su padre. Enredada a su alrededor, hay una remendada cinta que fue usada en una batalla ya hace muchos años. El viejo las observa con gran devoción, recordando momentos de su juventud.

El pequeño se acerca a su abuelo, se sienta junto a él, y mientras come un pastelito de arroz comienzan a conversar.

—Abuelo, cuéntame otra vez tu historia. La del duelo del camino.

—¿Cuántas veces te la he contado ya?

—Muchas; pero es mi favorita.

—Y tú eres mi nieto favorito. Por eso te la contaré una vez más. Pero primero tráeme la cinta que envuelve a la espada. —El chico se levanta y le entrega el viejo trapo a su abuelo. El hombre sonríe y recuerda. Sigue leyendo

2. La suerte de Mazushi Haisha.


Otros relatos del samurái errante…

0. Poema errante.   1. Muerte bajo el sol naciente.

   Otra historia del samurái sin nombre, donde conoceremos a más despiadados enemigos y lo que sucederá con la suerte de un pobre perdedor.

Libor I: El camino.

2. La suerte de Mazushi Haisha.

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Japón, 1572. 3er año de la era Genki.

   Los dados volvieron a rodar en el interior del cilindro de madera, antes que éste se precipitara con premura hacia la tabla del suelo. El pobre Mazushi Haisha apostó a pares sin demasiada convicción, esperando que hoy fuese su día de suerte. Pobre, pobre perdedor. Pobre Mazushi Haisha. La gente no lo respetaba, los hombres con los que estaba jugando se reían de él, la pareja que bebía sake en la mesa de la derecha de la taberna, sonreía sin disimulo; el hombre que comía fideos en el rincón, siquiera levantaba la mirada para ver debajo de su sombrero de paja. Los dados se asomaron fuera del vasito, mostrando un uno y un seis. No parecía ser el día de suerte de Mazushi Haisha. Sigue leyendo

1.Muerte bajo el sol naciente.


   Puedes leer antes la introducción.

0. Poema errante.

   Aquí comienza la historia del guerrero sin nombre. Un héroe se lanza en pos de la venganza, con una promesa, una carta en su bolsillo y una historia que contar.

Libor I: El camino.

1. Muerte bajo el sol naciente.

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Japón, 1572. 3er año de la era Genki.

   Él lucharía con la espada por sus ideales y ella debía llorar su muerte si llegaba el momento, ese era el trato.

   El sol despuntó aquel amanecer sin tener conocimiento de la refriega que ocurriría a sus pies. No sería una batalla que recordaría la historia, pero sí la contarían durante generaciones, aquellos que tuvieron la oportunidad de presenciar el digno combate que, sería relatado de padres a hijos como el día en que el samurái sin nombre venció a Joshida Goara, no con una espada, sino con una historia. Sigue leyendo

Poema Errante


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   Hay infinidad de historias dormidas en los cajones de miles de escritores que nunca se atrevieron a serlo. Proyectos como éste, olvidados en la oscuridad por miedo a saber que no eran lo suficientemente buenos. Probablemente no llegaré a publicar jamás un libro; pero no por ello debo dejar perecer el pequeño universo que he compuesto.

   Relatos del Samurái Errante es un conjunto de historias que componen un tapiz, el de un guerrero vagabundo de leyenda en el Japón feudal. Lo hace a través de varios experimentos narrativos autoconclusivos que, cual piezas de un puzzle, conforman una historia de venganza, rabia, dolor y redención.

   Procuraré retomar la publicación de los capítulos, tal como lo hacía hace algunos años. Subiré uno cada semana y los dejaré por aquí, a la espera de que alguien los encuentre, los lea, incluso quizás los disfrute.

   Sin más dejo aquí la introducción de esta historia. Te agradezco a el tiempo que me has regalado al leerlo, y si te a gustado, incluso te lo agradezco un poquito más.

Poema Errante.


   En 1985 se encontró una tumba en las cercanías de lo que fue el Castillo Azuchi, en la provincia de Omi, Japón. En el interior no se halló ningún cuerpo, sólo el fragmento de un poema. Ese poema me inspiró a escribir las historias del samurái sin nombre. Ésta es la traducción al español desde el japonés.

 

“Errante samurái, vagabundo caballero,

quieres saciar el fuego impío de tu alma.

Nunca buscaste ni la fama ni el dinero.

Te alimentaste todo el camino de venganza.”

 

Escrito por: Luis A. R. Selgas.

Continua en el capítulo 1: Muerte bajo el sol naciente.